La Comunidad Autónoma de Castilla y León, engloba en su totalidad el área geográfica de producción de corderos lechales, que abarca la cuenca hidrográfica del Duero, hasta una altitud de 1.000 m., donde desde tiempos remotos se vienen criando ovejas que se han adaptado perfectamente a las condiciones de clima y explotación, derivando en las tres razas ovinas autóctonas de dicha Comunidad.